Roberto Desachy Severino Roberto Desachy Severino

Los debates no definen resultados

Cierto: los debates entre candidatos a puestos de elección popular generan morbo, expectativas, una especial cobertura mediática, seguimiento informativo durante la semana siguiente a la confrontación y hasta generan la ilusión de que alguno de los participantes lo utilice como trampolín para despuntar en la contienda.

Pero no…los debates no definen –por sí mismos – los resultados de las elecciones y, en consecuencia, se equivocan los candidatos que fincan sus esperanzas de triunfo en arrasar a sus adversarios, porque, aunque este tipo de disputa verbal sea un interesante ejercicio democrático, en ningún caso garantiza la victoria en las urnas: Enrique Doger abrirá el debate y Martha Erika lo cierra: IEEP 

Al momento de escribir estas líneas 3 pm del lunes 11 de junio, en el llamado “círculo rojo” existe una gran expectativa por el debate que sostendrán hoy mismo, a las 8 de la noche, los candidatos al gobierno de Puebla: Martha Erika Alonso, Luis Miguel Barbosa Huerta y Michel Chaín.

Luis Miguel Barbosa y Enrique Doger pidieron al Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEEP) la organización de más de un debate como el de hoy, al considerarlo una herramienta para confrontarse con Martha Erika Alonso, aunque la ley establece como obligatoria solamente la realización de uno:  IEE postergó el tiempo para que solo se realizara un debate: Morena

EL PRI HOY EXIGE DEBATES…ANTES LOS NEGABA

En Puebla, el 1er debate entre candidatos al gobierno fue de Ana Teresa Aranda (PAN) contra Melquiades Morales Flores en 1998. En aquél tiempo, la ley electoral no hacía obligatorias las confrontaciones y el priísta accedió a dicho encuentro celebrado en la Universidad Iberoamericana (UIA), pero se arrepintió muy rápido.

La “doña” le metió una severa moquetiza a Melquiades Morales durante toda la disputa y el priísta quedó tan molestado y frustrado, que él y su enlace de Medios, Gabriel Reyes Cardoso, se reclamaron mutuamente y acordaron que no se presentarían a más debates. Pese a ganar la pelea verbal, Ana Teresa Aranda perdió la elección.

En 1999 se modificó la ley electoral estatal para incluir como obligatoria la realización de un debate y, 5 años más tarde, se efectuó el encuentro entre Mario Marín Torres (PRI) contra Francisco Fraile García (PAN) y Luis Miguel Bretón (PVEM). El panista contestó los ataques de Bretón y exhibió las profundas limitaciones mentales, académicas y verbales del “Gober Precioso”.

Sin embargo, en las urnas, el PRI y Mario Marín Torres se impusieron y el triunfo de Fraile García en el debate quedó apenas como un recuerdo, porque la estructura y la operación electoral son las que definen quién gana los comicios:  IEE determina bases para debate a la gubernatura

LOS ÚNICOS QUE SÍ GANARON EL DEBATE Y LA GUBERNATURA

En el 2010, cuando el PRI gobernaba Puebla y el candidato opositor más fuerte, Rafael Moreno Valle, quería vencerlo, el mismo IEEP determinó que solamente habría un debate de aspirantes a la gubernatura. Se efectuó el 16 de junio de ese año y la tónica fue de descalificaciones entre Rafael y el priísta Javier López Zavala:  Descalificaciones, técnica de debate en Puebla

Moreno Valle le ganó a López Zavala el debate y después las elecciones, porque logró que la mayoría de los ciudadanos lo viera como la opción más viable para erradicar al marinismo y al “Góber Precioso”, que, francamente, ya tenían hartos a los poblanos: Marinista e involucrado en hechos de violencia, el coordinador de Meade en Puebla  

En el 2016 el entonces contendiente oficialista, Tony Gali Fayad, enfrentó un panorama más complicado en la confrontación verbal y en los comicios: a diferencia de Moreno Valle, que tuvo como rival a un López Zavala con grandes problemas para hablar en público, el actual gobernador de Puebla se enfrentó a una priísta con experiencia y buena oratoria: Blanca Alcalá.

Además, la entonces candidata priísta tuvo como aliadas no oficiales a las aspirantes del PRD, Roxana Luna y a la supuestamente “independiente”, Ana Teresa Aranda, quienes se dedicaron a atacar al candidato panista, que iba muy adelante en las encuestas y se concentró en exponer su proyecto de gobierno.

Pese a la emboscada en su contra en que derivó aquélla contienda verbal de aspirantes al gobierno de Puebla, Gali Fayad mantuvo la serenidad y aprovechó su tiempo de exposición para reiterar sus compromisos y propuestas de gobierno. Con ello, consolidó la ventaja que tenía antes del debate y ganó cómodamente los comicios.